Trabajar en un hotel

expositores-metracilato.es

Trabajo en un hotel en el que la mayoría de los huéspedes son turistas. Terminé mi carrera de filología inglesa e intenté abrirme camino en el mundo laboral, lo cual con la situación actual de España me resultó prácticamente imposible. Por esto, la mejor opción que encontré fue de recepcionista de un hotel en una ciudad con las mejores playas y mucho turista. El sueldo está bastante bien y el trabajo he de reconocer que me encanta, me paso los días hablando con personas, tanto en español como en ingles, también hablo fluidamente el alemán y el francés lo chapurreo, por lo que me apaño bastante bien.

El perfil de los turistas de esta zona es ese, familias europeas o matrimonios mayores que vienen a pasar quince días tostándose al sol. Cada día pasan por delante de mi cientos de personas a las cuales aludo de manera cortes y con educación. Muchos de ellos me piden información para pasar el día, opciones de que pueden hacer para esto siempre cojo la informaciones de los expositores-metacrilato.es que tengo en el mostrador, en ellos hay panfletos y octavillas de distintos puntos de interés de la zona o la ubicación de las playas más bonitas. También hay descuentos para restaurantes y parques naturales y acuáticos.

Una de las cosas que más me gusta de mi trabajo es lo que aprendo cada día, lo que veo, lo que me enseñan, cada persona cada familia es distinta a la anterior y disfruto mucho cuando algún abuelo me cuneta las batallitas por las que ha tenido que pasar para poder permitirse unas vacaciones como esas. Me encanta ver a las parejas amorosas celebrando allí su luna de miel, y a los padres que regresan al hotel después de un día de playa con los pequeños en brazos reventados de tanto jugar en el mar.

Este trabajo también tiene sus puntos negativos, el horario por ejemplo, trabajo muchas horas y muchos días, las horas extras están muy mal pagadas y me están saliendo varices de andar todo el día de pie. Por todo lo demás estoy muy contenta con mi puesto de trabajo, de hecho creo que si ahora tuviera la opción de trabajar en algo relacionado con mis estudios, no lo haría, me quedo como estoy que me encuentro muy bien, además en el hotel somos una gran familia que comparte alegría y penas. Trabajar en un hotel es lo mejor que me ha podido pasar.

Gástate poco y deja tu coche como nuevo

Con estas diez sencillas tareas, al alcance de prácticamente cualquiera y sin necesidad de herramientas específicas, vas a conseguir quitarle trote a tu coche y hacer que luzca mucho más sin dejarte una pasta en ello. ¿Te animas a reestrenar tu propio coche?

  1. Lo primero de todo, lávalo. Y hazlo concienzudamente. No vale con irte a una gasolinera, meterlo en el lavado automático de rodillos y ¡a otra cosa! Dedícale tiempo y, tras el lavadero, repasa con un paño de microfribra toda la carrocería, tomando nota —es una forma de hablar, bastará con que te acuerdes— de los desperfectos que vayas encontrando en la carrocería. No olvides limpiar el quicio de las puertas, incluyendo la zona de las bisagras: parece que no se ve, pero cuando se limpia se nota. También repasa las llantas —hay productos específicos para ellas— y aprovecha para echar un vistazo a las ruedas, tanto flancos como banda de rodadura. Puede que todo esté OK, pero sino te será muy útil descubrir si algún bordillo ha «despellejado» la goma , sino tendras que buscar una promoción de ruedas. Tiempo: 30 minutos. Coste: de 4 a 10 euros.

 

  1. Como ya lo tienes lavado por fuera, ahora toca hacerlo por dentro. Una aspiradora, limpiacristales, algún producto para los plásticos y una buena provisión de tiempo y paños te serán de utilidad. Sé paciente y limpia bien a fondo, incluso debajo de esa moqueta que nunca levantaste o en el último rincón del maletero. Yo suelo desmontarlo todo, hasta los asientos, para que no quede nada sin repasar. Si lo haces así no sólo es fácil que tu coche luzca realmente bien, sino que también podrás encontrar cada uno de los desperfectos existentes.

 

Y no olvides dar un repaso a los plásticos: hay productos con colorantes que los dejan como nuevos.

 

El trabajo debe incluir también las tapicerías, de modo que ármate de paciencia: merecerá la pena hacerlo y una vaporeta hace maravillas con las de tela; aunque siempre puedes usar espuma seca. Si son de cuero, jabón neutro y a frotar. Tiempo: 3 horas. Coste: de 10 a 20 euros.

 

  1. Lo tienes reluciente y ahora empiezan las minireparaciones. Primero, la carrocería. Cierto que quizá lo que hayas encontrado requiera la intervención de un chapista profesional —y entonces te resultará mucho más caro dejarlo como nuevo, claro—, pero lo más probable es que hayas encontrado algunos rozones en los parachoques, rayones en puertas o aletas, incluso algún pequeño desconchón en el borde de esas puertas por toques contra las paredes… Pues bien, no desesperes. Empieza por echar mano del bote de polish, una solución rápida, barata y casi milagrosa con muchos pequeño rozones. ¿Si eso no basta? Busca en tu coche la referencia de la pintura —en muchos casos, está en el vano motor— y, con ella, compra un pincel de retoque en el concesionario, aunque también puedes dar con ellos en las tiendas del ramo. Ojo, es importante que sea exactamente el mismo color, incluso por apagada que ya esté la carrocería. También que incluya barniz, porque sino la pintura durará hasta que lo vuelvas a lavar… Tiempo: 1 horas. Coste: de 10 a 50 euros.

 

  1. Sustituye las escobillas limpiaparabrisas y repasa que los eyectores funcionan como debieran —una aguja te ayudará a liberarlos de pequeñas obstrucciones y también a redirigirlos—, todo sea por tu seguridad. Cuando hayas limpiado alrededor de las puertas habrás podido comprobar cual es el estado de las gomas que las sellan contra la carrocería, así que si hay alguna rota sustitúyela. No son caras, se desmontan y montan con facilidad y te evitarán ruidos aerodinámicos. Tiempo: 10 minutos. Coste: desde 12 euros.

 

  1. Casi está de más decirlo, pero si alguna bombilla no funciona… ¡a qué estás esperando! Si tus faros tienen la tulipa de plástico desgastada, librarlos de esas cataratas sale hoy auténticamente barato y cuando se pulen —puede hacerlo un profesional, pero también puedes adquirir tú todo lo necesario por muy poco en cualquier tienda de accesorios o supermercado del ramo—, quedan de cine y te permitirán ver mucho más lejos. Tiempo: 1 horas. Coste: desde 15 horas por faro.

 

  1. Puedes ganar en visibilidad si sustituyes las viejas bombillas por otras con mayor temperatura de color o, con frecuencia, las liberas de polvo. Incluso puedes poner luces de leds —unos 25 euros el juego—, pero cuidado con que estén homologadas. Echa un ojo, de paso, a los pilotos laterales de los intermitentes o los que iluminan las matrículas pues, con el tiempo, van acumulando polvo, se queman o, simplemente, se rompen. Cambiarlos no es muy caro y cambian el aspecto de la zona en cuestión. Tiempo: 1 horas. Coste: 12 euros

 

  1. Vuelta al habitáculo, también a reparar desperfectos. Aquí tanto el tiempo como el coste puede variar muchísimo, en función de lo que vayas encontrando o decidas sustituir. Nosotros te aconsejamos que si el volante es de cuero está desgastado, lo retapices —de 100 a 150 euros—; sustituyas las gomas de los pedales, que apenas cuestan —de 10 a 20 euros el juego— y su cambio da un resultado espectacular pese a que parezca que no se ven —de paso, el pie se te escurrirá menos— o que te busques unas alfombrillas nuevas —las más costosas, 50 euros—.  Puedes usar un producto como el de Bufalo Protector de Pieles (gama Classic) para nutrir los elementos de cuero, como el fuelle del cambio o del freno de mano para protegerlos una vez limpios. Ah, es mucho mejor que la Nivea que tanto engrasa. También puedes usar ese espray en los asientos si son de ese material. Y es el momento de pensar, si tu coche tiene mucho «trote» y kilómetros, quizá en un repaso al mullido o, directamente, repasar la tapicería, aunque eso requerirá ponerse en manos de un especialista y la factura puede salirte cara: con cuero, y si es posible reparar pieza a pieza, unos 100 euros cada una. Retapizarlo completo, desde unos 800 euros. La opción a todo esto, como en muchas otras situaciones, es un desguace y, si quieres estrenar, la tienda de recambios de la marca. Tiempo: 1 horas. Coste: muy variable.

 

  1. Repasa los cinturones de seguridad. Endereza la cinta, límpiala con jabón neutro y, cuando esté seca, aplica un lubricante de silicona para que, al recogerlos, corran con facilidad. No te preocupes, ni mancha ni gotea. Este mismo producto —yo te recomiendo el de la gama profesional de 3 en 1— puede usarse en cualquier pieza que suene a somier viejo. Coste: 1 horas. Coste: desde 5 euros.

 

  1. Toma nota de los interruptores, mandos, viseras o cualquier otro elemento del salpicadero que tenga ya mucho uso; busca la referencia y vete a buscar la pieza nueva a la tienda de recambios, física o en Internet. Te garantizará un espectacular lavado de cara al coche y la garantía de que funciona, dos aspectos que no podrías obtener de una pieza conseguida en un desguace, por ejemplo. Tiempo: según la pieza. Coste: muy variable.

 

10. Gasta en un equipo de sonido nuevo. Con Bluetooth, conexión auxiliar para el sonido…, incluso para el iPhone, iPad o similar. Puede que también sea el momento de dotar a tu coche de navegador, conectividad con Internet o reproductor de DVD. Puede dar con aparatos con todo eso desde unos 150 euros: con sus pantallas táctiles y tamaño de doble DIN el salpicadero de tu coche se transformará. Incluso algunos equipos admiten televisión, cámara de marcha atrás o sensores de presión para las ruedas. Montar todo esto te supondrá, desde luego, más de una mañana de trabajo, pero ganarás confort y seguridad. Tiempo: según la tarea. Coste: desde 200 euros.

Por que comprar un tractor de segunda mano

hermanosbenitezmoreno.es foto 1

Los tractores de segunda mano están de moda, es curioso porque hay comunidades que destacan en lo que se refiere a la compra de tractores de segunda mano, también es cierto que ahora hay más desguaces de tractores john deere que antes y es por este motivo que muchos agricultores se deciden a comprar tractores de segunda mano, ya que sus piezas nuevas son muy caras.

Si eres un agricultor con un gran terreno y que te da muy buen resultado en la cosecha, pero se cuida solo es decir no tienes que trabajar mucho la tierra, con arar un par de veces al año y regar de vez en cuando es más que suficiente, si el campo no te exige más, ¿Para qué comprar un tractor nuevo con el gasto que esto conlleva si comprando un de segunda mano vas a tener los mismos resultados? Pues parece ser que muchos agricultores tienen esta idea clara y lo que hace es comprarlo de segunda mano, mismas prestaciones mucho menos dinero.

En Castilla la Mancha y en Galicia es en las dos comunidades que más tractores de segunda mano se compran a lo largo de un año, y debe de ser que por el estilo de terreno y de cultivo no hacen falta grandes maquinas ni mucho menos que sean nuevas. Los agricultores que quieren comprar un tractor nuevo suelen dejar como pago el viejo, que según las horas de trabajo que tenga podrá vender por un poco más o un poco menos.

También es cierto que hay muchas personas que se jubilan y que por una causa o por otra dejan de conducir el tractor, los hijos en el caso de tenerlos no quieren hacerse cargo del campo porque ya tienen sus vidas solucionadas, a los agricultores no les queda más remedio que vender el tractos, estos suelen estar en muy buenas condiciones. También los hay que tienen grandes tractores y ya no se van a usar con la misma frecuencia por lo que optan por cambiarlo por  vehículos más pequeños para poder seguir trabajando sus tierras sin necesidad de mover un monstruo enorme, así esos tractores grandes son cedidos a los concesionarios para servir de pago por el que suelen comprar más pequeño. Una práctica muy puesta de moda ahora que la mitad de la población de los pueblos vive de la agricultura.