Un equipo de científicos de la Universidad KAIST en Seúl ha logrado producir polímeros a través de la bioingeniería, en lugar de utilizar combustibles fósiles.
El bioplástico es un elemento creado a partir de sustancias vegetales y que tiene la ventaja de ser biodegradable, siendo una alternativa sustentable al plástico derivado de combustibles fósiles.
A diferencia plastico actual (derivado del combustible fósil), el bioplástico es 100% biodegradable añadiendole una pequeña parte de metales pesados para que las cadenas de polímeros se desintegren.
El bioplástico emite entre 0,8 y 3,2 toneladas menos de dióxido de carbono por tonelada que el plástico derivado del petróleo.
Actualmente su producción es baja, y el precio el alto, pero ya se ven indicios de aumentar fondos en investigación para aumentar su producción.